Apadrina el Órgano


El domingo pasado unos cuantos feligreses recibieron el sacramento de la Unción de los enfermos

I.PORQUE ASÍ LO INDICA JESÚS
 
Jesús • Cura a los enfermos: Les imponía las manos para darles la salud (Mc 6,5). • Nos mandó que nos ocupáramos de los enfermos: «Estuve enfermo y me visitasteis" (Mt 25,36). 
 
II. PORQUE ASÍ LO HA HECHO SIEMPRE LA IGLESIA SIGUIENDO A JESÚS
 
Los apóstoles curaban los enfermos en nombre de Jesús: • San Pedro le dijo a un paralítico: «No tengo nada pero en nombre de Jesucristo levantate y camina» (Hechos 3,6). • Santiago escribió: «¿Está enfermo alguno de vosotros? Que llame a los presbíteros de la Iglesia, y que oren sobre él, después de ungirlo con aceite en el nombre del Señor. La oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor lo curará. Si ha cometido pecados, le serán perdonados" (Jn 5,14-15).
 
• La Iglesia ha orado siempre por los enfermos y, con un oleo especialmente consagrado por el obispo, los ha ungido. • El aceite de uso normal sirve (por ejemplo, el que hay en las cremas para masajear) para dar fuerza a los miembros del cuerpo. • El oleo de los enfermos da, asimismo, la fuerza del Espíritu Santo para curarlos. • Por este oleo Cristo, Médico del cuerpo y del alma, los cura. • El oleo de los enfermos nos da también la fuerza para escaparnos del Maligno, de la tentación de la tristeza, de la impaciencia, de la desesperación. ¿Recuerda las películas de romanos? Los gladiadores eran ungidos de aceite para poder escurrirse de sus rivales que los quieren coger.
 
 
La Iglesia nos enseña a cuidar de los enfermos: • visitándolos. • Visitar a los enfermos es una obra de misericordia corporal. • Los enfermos de casa, los de los hospitales, son siempre una gran urgencia de amor, de misericordia. • llevándolos la Comunión: • La Eucaristía es aquel Pan que rehace las fuerzas. • Cuando la Eucaristía se recibe en el momento final, el de ir hacia el lugar definitivo donde está Dios, a esta Comunión llamamos Viático (Viático viene "de hacer vía" de hacer camino hacia Dios). • También tenemos cuidado de los enfermos acercándolos al Sacramento de la Penitencia, que da el perdón de los pecados, • y administrando el Sacramento de la Unción.

III. ¿QUIÉN DEBE RECIBIR EL SACRAMENTO DE LA UNCIÓN?
 
• Los enfermos con una enfermedad grave: • Una enfermedad crónica que se haga difícil de llevar. • Ante una intervención quirúrgica que pueda suponer un riesgo para la vida. • Las personas mayores que sienten como se les debilitan las fuerzas físicas y espirituales. • Y, finalmente, los enfermos que están cerca de la muerte: • La unción de los enfermos les ayuda a salir de este mundo e ir a encontrarse con el Padre. • Esta es la última unción que el fiel cristiano recibe; por ello, también se la llama Extrema-unción. • Este Sacramento no es para ser administrado a menudo, ni cada año, pero se puede recibir más de una vez, por ejemplo: • cuando dentro de una enfermedad se produce un cambio, • cuando el enfermo o sus cuidadores se dan cuenta de un empeoramiento irreversible de la salud.
 
IV. ¿COMO SE RECIBE EL SACRAMENTO DE LA UNCIÓN?
 
• Los sacerdotes son los ministros del Sacramento de la Unción de los Enfermos: • Porque representan la misma persona de Jesús que ora por los enfermos. • Porque representan también la Iglesia que ora igualmente por el enfermo. • ¿Cuando tenemos que llamar al sacerdote? • Cuando vemos que alguien está enfermo o es ya muy mayor • o tiene una enfermedad grave, • cuando vemos que se acercan los últimos momentos de la vida. • ¿Dónde recibimos este sacramento? • En casa. Si alguien está enfermo y no puede salir a la calle, hay que llamar el párroco u otro sacerdote. • En la parroquia. Si el enfermo o la persona mayor puede salir de casa, en las iglesias suele haber algún día que se administra este sacramento de forma comunitaria. También se puede recibir individualmente a la Iglesia pidiéndolo al rector.

V. ¿COMO PREPARAR LA RECEPCIÓN DE ESTE SACRAMENTO?
 
• Por parte del enfermo: • Con la oración personal acompañándolo si es necesario. • Con la lectura de la Palabra de Dios, con el rezo del rosario. • Con la recepción de la Comunión frecuente. • Con la confesión de los pecados. • Por parte de los familiares, los cuidadores, los agentes de la Pastoral de la Salud: • Enseñar que la Unción de los Enfermos es justo para los enfermos. A este sacramento se le llama precisamente así, de los Enfermos, para indicar que no es, en primer lugar, para los que se encuentran en sus últimos instantes. • Familiares y cuidadores conviene que den una explicación oportuna o hagan una catequesis de este sacramento. • No se debe esperar al último momento. Prepararlo todo con tiempo. • Con prudencia, enseñar al enfermo que ofrecer la vida a Dios en el momento definitivo es un gran acto humano, y lleno de esperanza en el Señor.


02/06/2017 09:00:00