Apadrina el Órgano


La Basílica de la Mercè estrenará nuevo órgano 2018, con la voluntad que se convierta en un instrumento de referencia al servicio de Barcelona
• La iniciativa se enmarca en la voluntad de la Basílica de convertirse en foco no sólo espiritual sino también cultural de la capital catalana
• El proyecto es posible gracias a la colaboración de la Fundación bancaria La Caixa y una campaña de apadrinamiento de tubos y el mecenazgo de particulares
• Será el primer órgano que construye Gerhard Grenzing en la ciudad.
 
Barcelona estrenará el nuevo órgano para las Fiestas de La Mercè del año 2018.
 
Se podrá ver y escuchar en la Basílica de la Mercè,  patrona de la ciudad, y su estreno coincidirá con el VIII Centenario de la fundación de la orden de los mercedarios. El nuevo órgano de La Merced será construido en el taller de Gerhard Grenzing, establecido en El Papiol desde hace décadas y autor de algunos de los últimos grandes órganos que se han inaugurado en Europa, como el que preside el Auditorio de La Maison de la Radio, en París. Los trabajos de construcción ya han comenzado, y está previsto que finalicen en verano del 2018. El proyecto cuenta con el apoyo de la Fundación La Caixa y además se ha puesto en marcha una campaña de apadrinamiento de tubos y mecenazgo que permitirá culminarlo. La Merced dispone actualmente de un órgano proyectado en 1940 por Gaietà Estadella, que murió antes de poder terminarlo, en 1944. Posteriormente se han hecho diferentes intervenciones que no han conseguido detener su deterioro. A fecha de hoy, sólo funciona la mitad de la maquinaria, y el peso de las teclas (hay que hacer con los dedos la fuerza equivalente a 800 gramos para hacerlas bajar) hace inviable su uso en conciertos y limita su papel a las celebraciones litúrgicas. Con el nuevo órgano de La Merced, Barcelona dispondrá de un instrumento de referencia y único en la ciudad. Además, contribuirá a recuperar el patrimonio organístico que la ciudad perdió a raíz de la destrucción de iglesias en la Semana Trágica y la Guerra Civil. Hasta entonces, la capital catalana había sido una ciudad con una fuerte tradición en órganos, organeros y organistas que en los últimos años se va recuperando paulatinamente.
 
Cómo será el nuevo órgano
 
El órgano de La Merced se beneficiará de la acústica de la basílica donde se custodia la imagen de la Princesa de Barcelona, ​​e incorporará los últimos avances tecnológicos de la organería, en la línea de los últimos órganos que se han inaugurado, por ejemplo, en la Maison de Radio France o la Philharmonie de París. Cuando esté terminado, permitirá interpretar y escuchar obras de compositores tan diversos como Bach, Liszt y Messiaen y mantener una actividad musical permanente, abierta a la ciudadanía. Se trata de un órgano enmarcado en la evolución de la escuela catalana, desarrollada desde el siglo XIV hasta principios del S. XX. Sobre estas bases, Gerhard Grenzing ha proyectado un instrumento a partir de experiencias e innovaciones propias, siguiendo la tendencia actual en la construcción de órganos, que incorpora los logros y ganancias técnicas y estéticas de siglos anteriores con un diseño y unos materiales actualizados. Será un instrumento que contará con tres teclados y pedalier, con 2.800 tubos repartidos en 40 registros diferentes. De este modo, el instrumento servirá tanto para el culto ordinario y las funciones litúrgicas solemnes como para la celebración de grandes conciertos que completen la oferta cultural de la ciudad. Las intervenciones previstas respetarán la configuración del mueble, con algunas mejoras estéticas y musicales (por ejemplo, se verán tubos en toda la fachada, mientras que ahora sólo se ven en las torres laterales). Se está analizando la conveniencia de mantener el color del órgano actual, modificado en los años 40, o recuperar el color claro que tenía el instrumento destruido durante la guerra civil.
 
La Cápsula del Tiempo
 
El nuevo órgano de La Merced será posible gracias al apoyo de la Fundación la Caixa y a una campaña de mecenazgo y apadrinamiento de tubos con que la ciudadanía podrá decir, literalmente, que es suyo . La Fundación aporta aproximadamente el 80% del presupuesto total del proyecto, 670.000€. El 20% restante, 150.000€ provendrá de aportaciones de particulares, que podrán apadrinar el tubo que quieran de entre los 2.800 de que dispondrá en total el instrumento. Los tubos de la fachada llevarán el nombre de su padrino, mientras que la lista completa de los mecenas se podrá ver en un lateral del órgano. Además, todos los nombres figurarán en una "Cápsula del tiempo" que, siguiendo una antigua tradición del mundo del órgano, se esconderá dentro de la estructura y tras la inauguración para que sólo se pueda encontrar cuando se restaure dentro de décadas o siglos. Esta cápsula contendrá el listado de los mecenas, así como otros documentos relativos al proceso de construcción del órgano.


28/07/2017 09:00:00