Càritas




Desde la Basílica de la Merced, desde hace un buen número de años, el grupo de Cáritas parroquial, integrado mayoritariamente por hermanas de la Hermandad de la Virgen de la Merced cuidan del banco de alimentos y procuran hacer llegar a familias necesitadas del barrio lo más necesario para poderse mantener con dignidad.






Desde hace ya unos años está presente en la Basílica la comunidad del Cordero. La Comunidad del Cordero, nacida en 1983, celebra este año sus 30 años de fundación. Desde 1996, el obispo responsable de la Comunidad del Cordero es el Cardenal Christoph Schónborn o.p., arzobispo de Viena (Austria).

Actualmente, la Comunidad reúne a más de ciento cincuenta hermanitas y una treintena de hermanitos de diferentes países.

Los hermanitos y hermanitas comparten un mismo propósito de vida y pueden reunirse para los oficios litúrgicos. No obstante, la vida cotidiana es separada. La Comunidad está presente en Francia, España, Italia, Austria, Alemania, Polonia, Estados Unidos, Argentina y Chile. A la Comunidad de hermanitos y hermanitas del Cordero se unen laicos célibes, familias, jóvenes, niños y sacerdotes diocesanos, formando así la «Familia del Cordero».

Cada cual, según su estado de vida y ahí donde se encuentra, quiere vivir el misterio del Cordero, poniendo en práctica lo que se ha convertido en la divisa de la Comunidad: «Herido, no dejaré jamás de amar».

Como afirma el Papa: « Gracias por lo que hacen en la Iglesia. El Papa Juan Pablo II y el Papa Benedicto insistían con que más que maestros hacía falta testigos. Ustedes tienen una gran capacidad de ser testigos. Pura gracia. Por favor, consérvenla: Ese dar testimonio de la vida, de la oración, la liturgia, pedir el pan, hacer autoestop, testimonio de pobreza y de alegría. Porque a ustedes, la gente los quiere. Y de hecho yo les quiero agradecer.» (Extracto de las palabras del Papa Francisco a la Comunidad del Cordero durante el encuentro con él, el 15 de marzo de 2013, dos días después de su elección)


VIDA FRATERNA

Consagrados en el corazón de la Iglesia para vivir el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, los hermanitos del Cordero se reúnen, en la unanimidad fraterna «para tener un solo corazón y una sola alma vueltos hacia Dios» (Regla de san Agustín}.

VIDA CONTEMPLATIVA

«Ante todo, que Dios sea amado» (id). «Sentados a los pies del Señor» (Lc 10, 39), guardamos la Palabra de Dios en nuestro corazón, con la Virgen María. Esta Agua viva de la Palabra de Dios, la sacamos del Corazón traspasado de Jesús en la Cruz, por medio de la Eucaristía cotidiana, la Adoración eucarística y las grandes liturgias del oficio divino, de día y de noche, por medio de esta vida contemplativa que nos revela el misterio del Cordero: «He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo» (Jn 1,29), todo el mal del mundo. El CORDERO es JESÚS pobre y crucificado; por su divina ternura se ofrece a nosotros, mendigando nuestro amor -Divina ternura de Jesús unido al Padre, victoriosa de la muerte, poder de Resurrección- Invencible ternura que lo resucita de entre los muertos.

Por su Cruz y por su Resurrección, Jesús, el Cordero de Dios, triunfa hoy, en la actualidad de nuestra historia, del odio mortal que los hombres mantienen contra Dios y sus «hermanos» en humanidad. «En su carne... en su persona, Jesús ha matado el odio» (Ef 2,16). Él nos da su Paz, la Paz de Cristo Resucitado que hace irrumpir sobre el mundo las aguas vivas del Espíritu y la ternura del Padre.

VIDA DE MISIÓN



Testigos del misterio del Cordero, los hermanitos del Cordero van como peregrinos, orantes, pobres y mendicantes, tras los pasos de santo Domingo y de san Francisco, al encuentro de los más pobres del mundo para que todos, ricos y pobres, reciban la Luz del Evangelio: Jesús, Cordero de Dios, ternura del Padre por los hombres. Tras los pasos del Cordero, enviados por la Iglesia «como corderos» (Le 10,3) en medio del mundo, en camino, «heridos, no dejaremos jamás de amar». (Divisa de la Comunidad del Cordero).

Actualmente los hermanitos del Cordero están intentando construir un pequeño monasterio "Luz del Cordero", en Barcelona. Los pequeños monasterios son, para todos los que pasan, un alto en el camino, un lugar de acogida, una fuente de agua viva, para que todos juntos, ricos y pobres, podamos conocer la dicha del Evangelio.

¿Cómo podemos ayudar?: con LA ORACIÓN de niños, abuelos, jóvenes, grupos, familias, pobres... está haciendo posible muchos imposibles en estas primeras etapas para la construcción del pequeño monasterio: No existe cimiento más sólido. Contamos con cada uno. También dando a CONOCER. Algunos amigos han tenido iniciativas que están dando muchos frutos. Son la principal fuente de ayudas para la construcción del pequeño monasterio.

También vosotros podéis organizar: Un testimonio de la Comunidad en vuestra casa o en la nuestra con vuestros amigos o familia. Un testimonio en la parroquia o grupo de oración. La difusión de información sobre el proyecto en vuestro entorno y entre vuestros conocidos del Poblenou. U organizando una colecta, o tal vez el Espíritu Santo os inspirará otras ideas...

Para más información:
Hermanitos del Cordero
C/ Mercè 1
08002 Barcelona
932955293
http://www.communautedelagneau.org/es/fraternidad-de-barcelona



A veces no sabemos qué decir a quien nos pide albergue gratuito, o donde dirigir a personas con problemas de toxicomanías, o donde hay comedores para personas sin recursos, donde se informa sobre migración o cómo atender a una persona no empadronada en la ciudad o sin domicilio que quiere acceder a servicios sociales de atención básica.

Incluso necesitamos saber a veces como atender una emergencia social fuera del horario previsto.

Por este motivo, y gracias al esfuerzo de muchos voluntarios y voluntarias de Cáritas puede serle muy útil descargar este documento. Se trata de una guía de los principales servicios y puntos de información social públicos específicos de los barrios de ciutat vella y poble sec para la acogida social.

Descargar Guía social Ciutat vella