Monseñor Juan José -o si lo prefieren Joan Josep- Omella tomó el relevo de la Archidiócesis de Barcelona el día de san Esteban (26 de diciembre de 2015) en la S. I. Catedral. Puede ser que alguno de vosotros siguiera por televisión la misa concelebrada por 57 obispos más, junto a él y el obispo auxiliar Sebastià Taltavull

El nuevo Arzobispo, hasta hace poco obispo de la Rioja, es aragonés. Se expresa bien en lengua catalana. Se manifiesta con la sencillez del pastor de almas presente en tantos rincones de nuestra tierra. La festividad de la Sagrada Familia fue su primer día pastoral. ¿Que hizo, según expresó él mismo, el mismo día 27, domingo? Pues coger el metro y acercarse, a primera hora de la mañana, al templo de la Sagrada Familia. Previamente, el día 24, avisó por teléfono, al Rector de la basílica de la Mercè de lo que haría él el día 27. Comparecer ante nuestra patrona, la Virgen de la Merced

Manifestó su deseo de acercarse a la basílica de la Virgen de la Merced en el inicio de su ministerio episcopal en Barcelona. Sin ruido, sin querer advertir previamente que él estaría allí, presidió la misa de 12 en la basílica. Concelebró con el obispo auxiliar Sebatià Taltavull, el rector de la basílica Mn Joan , el vicario Mn Jorge y su secretario en la Rioja. Una vez más el órgano alzó su plegaria a Dios. Una vez más se escuchó – y pudo cantar quien así quiso- cantos litúrgicos como el Puer Natus in Betlehem, Aleluya, Adeste fideles laeti triomphantes y villancicos tradicionales como El Noi de la Mare.

“Mira la estrella, invoca a María” oración de san Bernardo que nos recordó en su homilía a todos los asistentes a la Eucaristía. Hizo un precioso paralelismo entre la ciudad de Barcelona y Cretas (650 habitantes) su pueblo natal en la provincia de Teruel. “Al entrar en mi pueblo está la ermita de la Virgen de la Misericordia y aquí, al entrar en Barcelona te encuentras con la Basílica de la Merced”. “Virgen de la Merced, Virgen de la Misericordia, rompe las cadenas y danos la libertad” es la sentida letra que entonan los presos en la Rioja. Alternó la lengua catalana y la castellana en su homilía de un cuarto de hora de duración.

Nos recordó a todos el papel de la madre. Nos pidió que rezásemos por él, para que fuese un buen pastor. Nos recordó a santa Teresita de Jesús. Señaló la humildad y sencillez de maría como base del diálogo en familia. También el sentido de la oración como actitud de escucha, haciendo referencia a la Tertio Milenio Ineunte. Nos recordó que estamos en el Año jubilar de la Misericordia y que nos encontrábamos en uno de los templos elegidos para poder lucrar las indulgencias. Él administró la Comunión a los fieles y sostuvo la imagen del Niño Jesús para la veneración de los fieles.

Fieles, que después de la bendición, esperaron en pie su regreso del camarín tras venerar con incienso la imagen de la Virgen. Una vez más se entonó el Princesa de Barcelona, protegiu vostra ciutat



Ver Galería de imágenes

Ver Vídeo


31/12/2015 11:00:00