MERCÈ 2021

 
PALABRAS DEL SEÑOR CARDENAL D. JUAN JOSE OMELLA, con motivo de la Solemnidad de la Mare de Déu de la Mercé.
Este año de 2021 se cumplen los 150 años de la instauración, por parte del Ayuntamiento de Barcelona, de la fiesta de Santa María de la Merced como fiesta patronal de la ciudad (1871-2021). Ya en 1868, y en respuesta a una petición formal del propio Ayuntamiento, el Papa Pio IX concedió que la Virgen de la Merced fuera declarada patrona oficial de la ciudad y fijó el día de su fiesta como día de precepto para todos los fieles de la capital catalana. La propia reina Isabel II ordenó, a la par, que el día de la Virgen de la Merced fuera día festivo en la localidad.
Posiblemente, si no hubiera sido por la pandemia, este acontecimiento no habría pasado tan desapercibido. Tal vez sea mejor así porque dadas las cifras actuales de contagios conviene vivir estas fiestas con cierta moderación y sin exceso de euforia.

De todos modos, también es verdad que es un aniversario que no podemos dejar de celebrar. Estos 150 años de aniversario de la declaración de la fiesta de la Mare de Déu de la Mercè como fiesta patronal de la ciudad son expresión de la presencia viva de la Virgen María en el corazón de muchas de sus gentes. Personas sencillas que, de una forma u otra, siguen acercándose física o espiritualmente a esta basílica para confiar a la Virgen de la Merced sus intenciones y sus vidas. Ella, como buena madre, acoge con ternura a sus hijos y sus intenciones, con la mirada siempre puesta en su gozo eterno que va mucho más allá de este valle de lagrimas.

La Mare de Déu de la Mercè forma parte de la identidad de los barceloneses, y es "patrimonio" de todos ellos. Es una madre que está cerca de sus hijos y los acompaña en el camino de la vida, despertando en ellos un cariño atento a los más abandonados por esta sociedad, a menudo acelerada e indiferente, en la que vivimos.
De ello da fe, por poner un ejemplo, la gran cantidad de mujeres que llevan con orgullo el hermoso nombre de su Patrona, "Mercè" o "Mercedes. Ojalá que tanto ellas como todos los barceloneses, siguiendo el ejemplo de Santa María, seamos testigos de la presencia amorosa de Dios entre los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

"Mercè", que significa "la que da sin pedir nada a cambio", choca con un mundo dominado, a menudo, por el mercantilismo y la presencia de intereses mezquinos, donde todo es a cambio de algo. La presencia de un amor "mercedario", esto es, gratuito, limpio y desinteresado, constituye una auténtica medicina que lo sana todo. Este amor gratuito y fiel nos cautiva. Por ello, echamos tanto de menos a las madres cuando faltan. Su amor incondicional es único y nos recuerda que somos queridos hasta el infinito por el mero hecho de ser hijos, nada más. Para una madre esa es razón suficiente. Y para la Mare de Déu, aún más.

También dan fe las larguísimas colas de devotos que cada 24 de septiembre se forman en torno al perímetro de la Basílica. Miles de personas desean visitar a "su" Mare de Déu de la Mercè y entregarle unas flores o ponerle una vela, junto con unas palabras silenciosas que quedan entre el corazón de la Madre y el del hijo o la hija que vienen a verla; palabras que brotan de lo más íntimo.

Todas estas razones y muchas más justifican la importancia de la celebración de estos 150 años desde la declaración de la fiesta de la Mare de Déu de la Mercè en Barcelona como fiesta patronal. Una fiesta cuyo corazón es la Virgen y, sin la cual, todo lo demás quedaría sin demasiado sentido. Sería como celebrar un cumpleaños sin la presencia del homenajeado.

Es por ello que, en el contexto de esta celebración, los padres mercedarios y la Hermandad de la Mare de Déu de la Mercè nos invitana colaborar en la campaña de recaudación de fondos para la restauración de la imagen de la Mare de Déu. Desde 1365 esa imagen tan excepcional ha sido testigo de las oraciones de generaciones de barceloneses, y ha estado presente tanto en los momentos de dicha como en los de tristeza de la ciudad. A pesar de los altibajos de la historia, hemos tenido la fortuna de poder disponer de ella porque nuestros antepasados la han cuidado para que llegue hasta nosotros incólume. Ahora nos toca a nosotros hacer lo mismo, cada uno desde sus posibilidades, para que nuestros descendientes puedan seguir rezando ante ella.

Os deseo a todos una feliz fiesta de la Mare de Déu de la Mercè. Que Ella nos proteja e interceda por nosotros ante Dios, nuestro Señor. Amén.























  • Editorial del Cardenal D. Juan José Omella en el FULL DIOCESÀ del domingo 19 septiembre, dedicado a Sta. María de Cervelló




  • Barcelona se prepara para celebrar las fiestas de la Merced. Un cartel con mensaje.

     

CHARLA DEL P. JOAQUIN MILLAN ACERCA DE LOS 150 AÑOS DE LA INSTITUCION DE LA FIESTA MAYOR DE LA MERCÈ, como fiesta patronal de la CiudaD. El Domingo 19, a las 17,30h